sábado, 11 de mayo de 2013

Los cambios de la Tierra, según Google Earth.


Google Earth ha puesto a disposición de los internautas un recopilatorio de imágenes por satélite que muestran los cambios en la Tierra, como el aumento de la irrigación de los desiertos de Arabia Saudí, o la desecación del lago Urmia entre 1984 y 2012.
Google forma parte del proyecto Timelapse junto a la NASA la revista Time y el USGS para realizar de forma interactiva el paso del tiempo de lugares como el Amazonas, la ciudad de Las Vegas o la irrigación en el desierto de Arabia Saudí en los últimos 28 años.
La interactividad de las fotos superpuestas con el paso del tiempo, casi como una película, produce un efecto espectacular en escenarios tan conocidos como la selva del Amazonas o la desecación del lago Urmia.

La nave ‘Cassini’ fotografía un huracán gigantesco en Saturno.


La nave espacial Cassini, en órbita de Saturno desde 2004, ha captado la primera imagen de cerca, en luz visible y con alta resolución de un huracán gigantesco localizado en las proximidades del polo Norte del planeta de los anillos. El ojo, de unos 2.000 kilómetros de diámetro, es 20 veces mayor que el ojo de huracán medio en la Tierra, y los vientos alcanzan allí los 150 metros por segundo. Los científicos encuentran similitudes entre esos fenómenos, pero también diferencias.
El vórtice del ciclón llamó la atención de los investigadores “por su gran parecido a un huracán terrestre”, señala el veterano y prestigioso científico Andrew Ingersoll, profesor de Caltech e investigador de la misión Cassini, de la NASA y la Agencia Europea del Espacio (ESA). “Pero está allí, en Saturno, a una escala mucho mayor y se las está arreglando con la poca cantidad de vapor de agua que hay en la atmósfera de hidrógeno de ese planeta”. En la Tierra, los ciclones se alimentan del agua caliente del océano.
Entre los rasgos parecidos entre ambos fenómenos, el terrestre y el no terrestre, los científicos destacan la presencia de un ojo del huracán central, sin nubes o con muy pocas, mientras que estas forman un muro rotando alrededor del ojo. Entre las diferencias, además del tamaño, destaca el hecho de que el de Saturno no se desplaza, señala la NASA en un comunicado, mientras que los ciclones tropicales terrestres tienden a moverse. El huracán de Saturno está allí fijo, en el polo Norte, tal vez porque en una posición tan septentrional no tiene adónde ir, señala Kunio Sayanagi, también especialista de la misión.
Los científicos creen que el huracán está allí desde hace años, aunque no lo pudieron ver cuando la sonda Cassini llegó al planeta de los anillos, en 2004, ya que su polo Norte estaba oscuro en aquella época, en pleno invierno polar septentrional. La cámara infrarroja sí que captó la presencia de ese gigantesco vórtice, que empezó a ser observable en luz visible a partir de 2009. Para fotografiarlo la Cassini ha tenido que cambiar su órbita ganando inclinación de la misma, ya que desde su recorrido ecuatorial habitual no tiene a la vista las regiones más septentrionales del planeta, explica la NASA.

Tres años de actividad solar, en tres minutos



Fiesta de cumpleaños en la NASA. La agencia espacial celebra con un vídeo el aniversario de su Observatorio de Dinámica Solar (SDO, por sus siglas en inglés), un satélite que comenzó a enviar las primeras imágenes del astro en la primavera de 2010. El montaje permite ver el Sol como lo muestra el SDO, que cada 12 segundos toma una instantánea en diez longitudes de onda diferentes.
En este caso, el vídeo se ha montado con dos imágenes de cada día, tomadas con una longitud de onda de 171 angstroms, que permiten apreciar, además de la rotación solar (en ciclos de 25 días), los incrementos y descensos de actividad en los últimos 36 meses. Al final, se muestra también una comparativa de cómo se ve la estrella más próxima a la Tierra en imágenes obtenidas en otras longitudes de onda.
La agencia espacial estadounidense destaca la estabilidad de la imagen, un logro de su satélite pese a que orbita alrededor de la Tierra a más de 11.000 kilómetros por hora, por lo importante que resulta para la comunidad científica que estudia el Sol. También aclara que los súbitos cambios de tamaño que sufre la esfera solar durante el vídeo se deben a que el SDO varía su distancia al astro cada cierto tiempo.